viernes, 23 de agosto de 2013

Antonio

Antonio me gustaba muchísimo. Una tarde estaba en una fiesta ñoña con los chicos del colegio y llegó Antonio con sus amigos del último grado. Ese día por fin se fijó en mí. Vale, estás creciendo muy linda. Como había mucha gente me llevó a otra habitación para poder estar a solas y ahí me besó. ¿Cómo es posible que una niña tan bonita no sepa besar? Parecía molesto, pero no me atreví a decirle que no tenía experiencia para no decepcionarle.

No tardó en bajarse los pantalones y me hizo una seña para que le hiciera un oral. Me acerqué hasta su miembro y me lo mentí en la boca sin saber lo que tenía que hacer. Después de un rato puso sus manos en mi cabeza y pensé que sería como en las películas porno del internet donde el chico se excita mucho y le mueve la cabeza a la chica de arriba a abajo, pero en lugar de eso tiró de mi cabello para quitarme al tiempo que decía que lo lastimaba.

Hazlo con la mano. Empecé con la derecha. Más despacio. Se me acalambró la mano y cambié a la otra. Un par de minutos después me ordenó que lo soltara. Se lo hizo él solo delante de mí y antes de un minuto terminó. Era notable su frustración. Se lavó las manos, se arregló la ropa y salió de la habitación sin decir una sola palabra.

Esperé unos minutos y cuando regresé a la sala lo encontré jugando videojuegos con los chicos. Me senté junto a ellos pero era obvio que ya no tenía interés en mí. Las chicas me veían y se burlaban de mí. Se me notaba en la cara que estaba muy avergonzada. Regresé caminando a casa sintiéndome una mierda total.