viernes, 9 de agosto de 2013

Sola en casa

La luz del monitor ilumina mi habitación. Estoy viendo porno. Tengo los audífonos puestos a bajo volumen para estar alerta. La peli es mala pero ya estoy cerca del clímax. Escucho un grito que no tiene que ver con la imagen del video. La puerta de mi habitación se azota. Me quito los audífonos y escucho la voz de mi hermano “…má tienes que ver esto!”. En menos de 3 segundos cierro la laptop, me arreglo el pijama, enciendo la lámpara, me meto bajo las sábanas, conecto los audífonos al iPod, tomo el libro del buró y finjo que no me he enterado de nada.