miércoles, 14 de agosto de 2013

Hoy es un buen día para el amor

Hoy es un buen día para el amor. Debo estar ovulando o quizá ya me va a bajar, pero la verdad es que me siento muy atractiva y la gente me mira de manera especial. En estos días, cuando ando en la calle, en el metro o en algún café, siento sus miradas devorarme como si fuera un delicioso chocolatito que hay que desenvolver y saborear lentamente.

Yo, por mi parte, me fijo especialmente en los ojos, los labios y las manos de las personas. Si me gusta alguien trato de hacérselo saber con miradas coquetas que no dejan duda de lo que pienso. Es difícil, porque si me corresponden me pongo nerviosa y si no me dan bola sufro por sentirme rechazada, pero es un juego que me gusta jugar y sé que no llegaré más lejos si la otra persona no da el siguiente paso.

Cuando se trata de coquetear no hay trucos, palabras mágicas o perfumes con hormonas que te puedan asegurar que todos caerán rendidos a tus pies. El ritual del coqueteo es un juego de probabilidades donde en realidad no tienes nada que perder. Es como tirar constantemente un balón hacia la portería. Algún tiro resultará gol. Además, entre más lo practicas mejores resultados tendrás.

Si conoces a la persona a la que quieres ligar puedes invitarla a tomar algo. Eso es lo más fácil del mundo. Si te parece demasiado cliché, investiga que cosas le interesan (arte, deportes, cine, etc). Quizá haya una nueva obra de teatro que quiera ver. ¿Es fan de una banda local? Consigue entradas para el próximo concierto.

Si no conoces a la persona que te gusta puedes usar frases graciosas que ayudan a liberar la tensión del primer encuentro. Por ejemplo, cuando trabajaba en la pizzería había un cliente que me gustaba mucho pero que parecía no estar interesado en mí. Siempre iba acompañado con sus amigos y no había muchas oportunidades para iniciar una conversación con él. Una noche fue el primero de su grupo en llegar y cuando me acerqué a su mesa para tomar su orden le dije "¿Tú otra vez? Si sigues viniendo tan seguido voy a pensar que es porque te gusto o algo así." Se río conmigo y contestó que la pizza le gustaba mucho... pero que obviamente yo también. Pum... ¡Gol!

He aprendido que si preguntas “¿Te gustaría ir a cenar este viernes?” le das la oportunidad de negarse, en cambio “Hey, vamos a cenar este viernes.” es una frase afirmativa, donde no hay la oportunidad de contestar no, porque no estás haciendo una pregunta. No es ningún truco mental, es simple semántica. No estoy diciendo que no pueda negarse, sino que le será más difícil. Si la persona está interesada aceptará de inmediato o sugerirá otro día. Si te rechaza no debes tomarlo como algo personal. A ti no te gusta todo el mundo ¿Cierto? Y ellos no andan lloriqueando porque no los quieres. Entonces tú tampoco tienes porque gustarle a todos. Así funciona el mundo. 

La mayoría de nosotros conocemos el rechazo. Duele terriblemente, por eso lo evitamos a toda costa. Nos hacemos a un lado y nos conformamos viendo como los demás se divierten. Eso es un error. A nadie le gusta ser rechazado, es cierto, pero tomemos el balón y pateémoslo una y otra vez hasta anotar gol. Piensa que te estás perdiendo todos los ligues que no intentas. Eso sí, tendrás más posibilidades si sonríes legítimamente y hablas siempre con la verdad en lugar de pretender ser alguien que no eres. Y cuando esa persona que te gusta te devuelva una sonrisa coqueta sentirás la adrenalina recorrer todo tu cuerpo, con una sensación de alegría que no se compara con nada y entonces sabrás que es un buen día para el amor.